Más de 8 mil han visto ¡No nos callarán! Las batallas por la libertad de expresión


México, es momento de gritar
No te calles, periodista, necesitamos tu voz, entre las arengas de los visitantes

Cerca de la mitad de los ataques a los medios es perpetrada por agentes del Estado, señala Jacobo Dayán, vocero del recinto

Reconocen el trabajo del gremio en sus trincheras

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Aspecto de la muestra montada en el recinto que se ubica en la Plaza Juárez, Centro Histórico, la cual concluirá en octubre. La entrada es libreFoto María Luisa Severiano
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La exposición documenta la agresión que han sufrido medios de todo el paísFoto María Luisa Severiano
Mónica Mateos-Vega
Periódico La Jornada
Jueves 20 de junio de 2013, p. 5

No te calles, periodista, necesitamos tu voz, se lee en una mordaza que ha dejado como mensaje uno de los 8 mil espectadores que hasta el momento han visitado la exposición ¡No nos callarán! Las batallas por la libertad de expresión, en el Museo Memoria y Tolerancia, y que ha provocado expectación, muestras de apoyo y la asistencia de unos mil visitantes diarios en promedio desde que se abrió al público, apenas hace 10 días.

En la entrada, quien quiera puede tomar un trozo de tela blanca y colocársela en la boca, a manera de mordaza y así recorrer la exhibición. Al final, también voluntariamente, se invita a escribir sobre ese lienzo blanco lo que quiera.

Mientras intentan callar a algunos, somos más quienes nos damos cuenta de las represionesNunca te quedes calladoNo más violencia, no más temorMéxico, es momento de gritar,No te calles, periodista, necesitamos tu vozLe tengo rabia al silencioLa esperanza sobrevive, escriben los lectores, los radioescuchas, los televidentes de esos medios que han sido víctimas de la violencia.

Periodistas asesinados, desaparecidos, desplazados. Periódicos en llamas. La prensa bajo constante amenaza. Ante ese panorama, el público irrumpe en el museo con decenas de mensajes solidarios.

Hasta el momento, ninguna persona ha utilizado la tela para poner alguna broma o un insulto, explican los organizadores. Al contrario: los cientos de mensajes son de apoyo a la labor de los periodistas mexicanos.

Portada de La Jornada

La muestra abre con dos cartones de Abel Quezada: el ya legendario espacio negro con las palabras ¿por qué?, a propósito del 2 de octubre de 1968, y el cartón censurado del historietista, que debió publicarse el 4 de octubre, en el que se ve la silueta de un tanque militar sobre las palabras tres culturas.

A un lado, se exhibe la portada de La Jornada del 21 de enero de 2011, en la que destaca la información obtenida por conducto de la organización Wikileaks.

El periódico ha publicado materiales que proporcionan una visión descarnada sobre el gobierno de Felipe Calderón. Los cables confirman los gravísimos errores de conducción estratégica, la profunda división al interior del gabinete de seguridad, la excesiva interferencia del gobierno estadunidense en las decisiones mexicanas y la indiferencia de Washington a violaciones a los derechos humanos en México, señala la ficha informativa que acompaña al ejemplar.

La iniciativa para conformar ¡No nos callarán! Las batallas por la libertad de expresión surgió de la asociación civil Propuesta Cívica que preside Sergio Aguayo y del propio museo, quien invitó a colaborar a Artículo 19, una de las ong más relevantes en materia de libertad de expresión. El siguiente paso fue ir a los medios a convencerlos de que una exhibición de este tipo era necesaria, explica Jacobo Dayán, director de contenidos del museo.

La exposición documenta la agresión que han sufrido medios de todo el país. El público tiene la oportunidad, añade, de comprobar que nadie es inmune, las agresiones al medio son parejas, lo mismo que la impunidad. No encontramos en las cifras de las ong casos que se resuelvan porque el periodista o el medio atacados sean de cierta tendencia. No. La impunidad por parte del Estado es también pareja.

Dayán agrega que la lucha por la libertad de expresión no se inició con la violencia de los recientes años. Aquí mostramos que ya tiene décadas, por eso hay material de 1968. Además, hay un descubrimiento: cerca de la mitad de los ataques a los medios es producida por agentes del Estado, tanto gobiernos municipales, como estatales y en menor medida el federal, y no por parte de la delincuencia organizada, como comúnmente se cree.

La visita continúa a través de la reproducción de la fachada quemada del periódico El Siglo de Torreón. En una de las paredes se lee una frase del periodista Miguel Ángel Granados Chapa (1941-2011): El que no quiera ver fantasmas, que no salga de noche. Si uno entró a este oficio es porque es lo único que quiere en la vida y debe arrastrar las consecuencias.

Luego vienen fotos de otros diarios, sobre todo del norte de México, que han sufrido atentados, y recortes de periódicos donde se muestra que para proteger a los periodistas, en algunas notas se elimina la firma de los reporteros para poner como crédito sólo De la Redacción, como es el caso de La Jornada.

Más adelante, hay una carta que se enviará al presidente Enrique Peña Nieto y a algunos de los funcionarios de su gabinete, en la cual se invita a firmar al público y dice así: “Pasan los días, los meses y los años y el Estado mexicano sigue mostrando su incapacidad para evitar que se intimide, amenace, hiera, asesine y desaparezca a las y los periodistas mexicanos, un gremio amenazado y dejado a su suerte.

“La impunidad es una constante en las agresiones a la prensa. Con frecuencia se hacen declaraciones, se anuncian programas y se aprueban presupuestos sin que se detenga la agresión contra las y los periodistas. Una mancha de silencio se va extendiendo por el país.

Ante esta situación, las y los abajo firmantes, solicitamos a ustedes: menos retórica y más eficacia.

Por una prensa libre y diversa

La exposición, señala Jacobo Dayán, sobre todo, es un homenaje a los periodistas asesinados, desaparecidos y desplazados. Otro eje es que como ciudadanos entendamos que las agresiones a la prensa generan vacíos de información muy graves para la calidad de la democracia que queremos construir. Mientras no tengamos una prensa libre y diversa, que pueda ejercer su trabajo de manera profesional, entonces nuestra democracia no será buena.

Respecto de los mensajes que el público deja, el director de contenidos del museo detalla que la intención era que el visitante recreara el silencio que deja la agresión a los medios y “cómo la sociedad también se calla muchas cosas porque el gremio es atacado.

Al final, no puede ser una muestra que termine en la derrota. Por eso, los ciudadanos podemos exigir respuestas, y así es como se manifiesta las personas que vienen: dejando mensajes de ir adelante. El público empuja y reconoce el trabajo que está haciendo el gremio en trincheras.

¡No nos callarán! Las batallas por la libertad de expresión se exhibirá hasta octubre en el Museo Memoria y Tolerancia, ubicado en la Plaza Juárez, en el Centro Histórico. La entrada es libre.

 

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